Privatopía
······Ciudad privada
La ciudad históricamente ha sido considerada como el escenario sobre el cual deviene la actividad humana: transacciones comerciales, interacciones sociales, ocio, entretenimiento. ¿De que modo resignifican tal noción los modelo de mercado actuales? Emerge aquí la “Privatopía”1, la antítesis de la ciudad abierta cuyos espacios se repliegan de hacia una condición privada; una ciudad en cuyo paisaje los malls sustituyen los espacios públicos, los condominios vigilados y protegidos en los suburbios a los antiguos barrios, y donde las políticas públicas tienden a restringir y privatizar los espacios mediante legislaciones agorafóbicas. En esta cultura privatópica, amparada en el miedo y la incertidumbre, nacen nuevos patrones de asociación propietaria ya sea partidaria o disidente como manifestación de una nueva consigna de lucha en torno a la identidad, propiedad y los derechos ciudadanos.
······Ciudad privada y mapas
“La transformación del entendimiento convencional de la ciudad aparece normalmente como una amenaza a la figura tradicional del arquitecto. Si la ciudad ya no es sólo una organización material, entonces el arquitecto, como la figura del organizador de lo material, casi se vuelve irrelevante. Y como resultado, el discurso arquitectónico se pone nervioso respecto a la ciudad contemporánea, y dedicó toda una industria a esta amenaza. El punto en común es que ciudades ya no son ciudades, y por lo tanto los arquitectos ya no pueden ser arquitectos.… Deberíamos decir a los arquitectos, que dejen de llorar sobre la ciudad, exigiendo que abracen bravamente el indeterminismo, la inestabilidad, la inmaterialidad, lo efímero, las brechas, la confusión y la rareza de la vida urbana. Podríamos llamar a nuevas formas de la práctica que celebran más que resisten a la desorganización. “2
Las transformaciones privatópicas son unas de los acelerados procesos de cambio que sobrevienen a las ciudades tardocapitalistas, y la naturaleza compleja de éstas exige de quienes piensan la ciudad nuevos instrumentos de análisis; herramientas de captura para movilidades urbanas fluctuantes e inestable, como a su vez para las nuevas notaciones culturales. Así, el desarrollo de cartografías urbanas es la búsqueda de dispositivos representacionales que puedan dar cuenta de los procesos antes mencionados, a la vez que son estrategias de evaluación emergente de los datos urbanos, que a su vez operan como germen proyectual. Las cartografías urbanas develan, por tanto, condiciones latentes en la ciudad; oportunidades proyectuales subyacentes en su condición privada contemporánea.
······Ciudad privada y prototipos
Las oportunidades emergidas del proceso cartográfico albergan entonces condiciones propicias de acción; acción que se materializa en prototipos. Los prototipos son sistemas organizacionales, máquinas en una versión primigenia3 capaces de replicarse, proliferar y/o adaptarse para crear redes de impacto desde una operación puntual o de “acupuntura”; es una “inyección en una condición dinámica”4, una operación material acotada capaz de inducir transformaciones multiescalares. En una ciudad privatópica, los prototipos permiten crear redes de disidencia, oportunidades de resistencia geocultural que se acoplan en un tejido social. De este modo, las comunidades que adoptan los prototipos generan a su vez una reapropiación y resignificación local que permite generar en la ciudad privada trizaduras en pequeña escala, con el potencial de crecer y ocasionar sabotajes al sistema urbano privado.
There are no threads for this page.
Be the first to start a new thread.